Tiempo es cerebro
Educación Médica 2 junio, 2026 · Lectura de 8 min

Tiempo es cerebro: lo que tienes que saber sobre un EVC

AE
José Luis Pérez Espino

Cada 40 segundos, alguien en el mundo sufre un evento vascular cerebral. En México, es una de las principales causas de muerte y discapacidad. Y a diferencia de otros problemas de salud, aquí el tiempo no es solo un factor: es el tratamiento.

¿Qué es un EVC?

Un evento vascular cerebral ocurre cuando el flujo de sangre que llega al cerebro se interrumpe. Sin sangre, las neuronas empiezan a morir en minutos. Es así de simple y de brutal.

Hay dos tipos principales:

  • Isquémico (el más frecuente, alrededor del 80-85% de los casos): un coágulo bloquea una arteria cerebral.
  • Hemorrágico: un vaso sanguíneo se rompe y sangra dentro o alrededor del cerebro.

Ambos son emergencias médicas. Ambos requieren atención inmediata.

Ventana terapéutica del EVC

"Tiempo es cerebro": por qué cada minuto cuenta

Durante un EVC, el cerebro pierde aproximadamente 1.9 millones de neuronas por minuto si no se restablece el flujo sanguíneo. Es una cifra que pone en perspectiva lo que significa "perder tiempo" en este contexto.

La buena noticia: existe tratamiento. La mala: tiene una ventana de tiempo muy estrecha.

Trombólisis (tratamiento con fármacos para disolver el coágulo): la ventana estándar es de hasta 4.5 horas desde el inicio de los síntomas. Cuanto antes se administre, mayor el beneficio. Los mejores resultados se obtienen dentro de las primeras 2 horas.

Trombectomía (procedimiento para retirar el coágulo mecánicamente): puede ofrecer beneficio hasta 6 horas después del inicio de los síntomas en casos seleccionados, dependiendo de la ubicación del coágulo y la condición del paciente.

Pasada esa ventana, las opciones de tratamiento se reducen drásticamente — y con ellas, las probabilidades de recuperación.

La realidad en México

Los datos son difíciles de ignorar:

  • En un estudio realizado en la Ciudad de México, la tasa de uso de trombólisis fue de apenas 3.6% entre pacientes con EVC isquémico.
  • Solo alrededor del 10% de los pacientes completaban su evaluación clínica dentro de las primeras 3 horas.
  • La tasa de letalidad a 30 días se reportó en 32.6%.
  • El tiempo promedio entre la llegada al hospital y la administración del tratamiento fue de 1.54 horas — pero el problema empieza antes: la mediana de tiempo desde que aparecen los síntomas hasta que la persona busca atención fue de 120 minutos.

¿Por qué llega tan poca gente a tiempo? En la mayoría de los casos, porque no se reconocieron los síntomas o porque se optó por llevar al paciente al hospital por cuenta propia en lugar de llamar a emergencias.

Regla F.A.S.T. para reconocer un EVC

Cómo reconocer un EVC: la regla F.A.S.T.

F.A.S.S.T. es el acrónimo recomendado por la American Heart / American Stroke Association para que cualquier persona pueda identificar un posible EVC. La investigación de 2025 demostró que las personas que conocen F.A.S.T. tienen significativamente más probabilidades de llamar a emergencias ante un posible stroke.

  • F — Face (Cara): ¿Un lado de la cara está caído? Pídele a la persona que sonría. Si un lado no responde, es una señal.
  • A — Arm (Brazo): ¿Un brazo está débil o entumecido? Pídele que levante ambos brazos. ¿Uno se cae o no puede subir?
  • S — Speech (Habla): ¿El habla es confuse o arrastra las palabras? Pídele que repita una frase sencilla como "El cielo es azul."
  • T — Time (Tiempo): Si observas cualquiera de estos signos, llama a emergencias de inmediato.

Estudios recientes compararon F.A.S.T. con el acrónimo ampliado BE-FAST (que añade Balance y Eyes/vision). Ambos motivate a llamar a emergencias por igual, pero F.A.S.T. resultó más fácil de recordar para la población general. Si solo vas a recordar una cosa, que sea F.A.S.T.

Llama a emergencias ante un EVC

Lo que NO debes hacer mientras llega ayuda

Aquí es donde la gente pierde minutos preciosos:

  • No llevar al paciente al hospital por cuenta propia. La ambulancia puede iniciar la evaluación, la notificación al hospital receptor (código ictus) y preparar la llegada. Además, si el paciente empeora en el camino, en un auto no hay nada que hacer.
  • No esperar a que "se pase". Los síntomas de un EVC no son como un dolor de cabeza que mejora con el descanso. Si algo está mal, peor va a estar.
  • No dar aspirina ni ningún otro medicamento. Especialmente si no se sabe aún si el EVC es isquémico o hemorrágico. Dar anticoagulantes o antiagregantes en un EVC hemorrágico puede ser catastrófico.
  • No dejar sola a la persona. Quédate con ella, mantenla tranquila y lista para dar información al equipo de emergencias (hora de inicio de síntomas, medicamentos que toma, antecedentes personales).

¿Se puede prevenir?

Hasta el 80% de los EVC son prevenibles con cambios en el estilo de vida. Los factores de riesgo más importantes incluyen:

  • Hipertensión arterial (el factor de riesgo más significativo)
  • Diabetes
  • Colesterol alto
  • Obesidad
  • Tabaquismo
  • Sedentarismo
  • Consumo excesivo de alcohol

La revisión médica periódica y el control de estos factores reducen significativamente el riesgo. Pero incluso en personas sin factores de riesgo conocidos, un EVC puede ocurrir. Por eso la preparación — saber reconocer los signos y saber qué hacer — es tan importante.

En resumen:

  • EVC es emergencia. Cada minuto cuenta.
  • F.A.S.T. es la regla para identificarlo: cara caída, brazo débil, habla confuse, tiempo de llamar a emergencias.
  • No llevar al hospital por cuenta propia. Llama a la ambulancia.
  • No dar medicamentos. Espera al equipo médico.
  • La prevención importa. Hipertensión, diabetes, tabaquismo y sedentarismo son los principales factores de riesgo.

Saber reconocer un EVC y actuar con urgencia puede ser la diferencia entre una recuperación completa y una discapacidad permanente — o entre la vida y la muerte.

En Asesores en Emergencias trabajamos para que más personas sepan responder ante emergencias médicas. Visítanos en www2.emergencias.com.mx o escríbenos a jperez@emergencias.com.mx.